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Al comerciante Rafael Villalobos ubicado en la calle Sucre en pleno centro de San Juan de los Morros solía irle muy bien con la venta de franelas y camisas nuevas cada diciembre, sin embargo, en los últimos dos años estas ventas se vinieron a “pique” y concluyó dejar a un lado la mercancía nueva y vender lo usado que consiguió en los clósets de su casa. ¡Y ahí se hizo la luz! 

Ahora es casi normal ver frente a las casas de muchos Guariqueños toldos con mesas, aceras con sábanas donde se vende desde ropa usada, juguetes usados en buenas condiciones, teléfonos celulares y hasta “le arriman comida, por si acaso”. Para algunos, las cuentas les dan hasta para colocar una mesa con “todo a 1.000 y un pelito más”, para sacarle provecho a lo más mínimo que puedan vender, para salvar a como dé lugar sus navidades y cuyo aviso publicitario rememora aquellas épocas de bonanza económica cuando este tipo de negocio en diferentes centros comerciales de del estado Guarico prosperó, y el bolívar tenía tres ceros menos.

“Me decidí emprender esto por pelazón, me funcionó en un principio. En los otrora 24 de diciembre yo vendía hasta mil 200 piezas entre camisas franelas en promedio y el año pasado no vendí ni 60. Luego, comencé a vender objetos usados que ya no utilizaba en mi casa y se me iluminaron mis perspectivas. Como las ventas mejoraron y tomaron un rumbo nuevo, comencé a comprarle a los vecinos y a familiares y aquí estoy, mal que bien dándole”, dijo Villalobos que atiende su negocio detrás del centro comercial Municipal en la calle sucre

Como Villalobos fueron muchos los ciudadanos que aprovecharon el escaso aumento de circulante en Navidad y sacan para el frente de sus casas cuanto objeto sin uso tengan en el hogar, cuya venta genere unos ingresos extras en esta navidad, práctica que se ha convertido en la salvación de muchos.

Otros optaron por trasladarse con su mercancía para venderlas en distintos lugares no habilitados para tal fin, como las principales calles céntricas de San Juan de los Morros, así como el Mercado Libre frente al liceo Juan German Roscio,  y hasta espacios inimaginables como colocar una sábana alrededor de una parada de carritos lo que se han convertido en bazares muy populares gracias a las crisis.

“este año las cosas fueron diferente tuve que verme en la necesidad de realizar  estas ventas de algunas cosas que tenia  pues pensé que me dejaría un buen dinerito para los gastos de Navidad y hasta para comienzos del año. La gente ya no le para a que la prenda sea usada con tal que esté en buen estado y su costo sea accesible”, comenta Sonia Cristancho, quien ubico su mesa en plena avenida Bolivar de la capital Guariqueña.

Como Sonia, muchas familias aprovecharon estas fechas para procurarse una entrada extra gracias a que conservaron guardado, quizás olvidados, muchos objetos y prendas que ahora les están ayudando a enfrentar la crisis.

Rosa Liendo Parra (47), ama de casa y habitante del sector Valle Verde en el Municipio Juan German Roscio Nieves dijo que “yo he preferido ir a esos nuevos sitios de venta de Garaje donde se encuentran cosas atrayentes y de calidad como también cosas que no lo son, pero por sus precios más accesibles, me permiten hallarle una perspectiva a la cosa como por ejemplo: ‘¡nadie me la ha visto puesta!’”, dijo en tono jocoso.

Carlos Rafael  Campero residente de barrio 14 de Marzo (38), vigilante, nos manifestó que “yo ni me tomo el tiempo en mirar las tiendas donde se vende ropa nueva, porque me aterra preguntar los precios y así me evito la pena de afligirme porque no puedo adquirir nada de eso..

Juguetes Usados vs Nuevos

Muchos optaron estos últimos días antes del 24, por comprar juguetes usados, ya que estos por lo general “los que son de marca costaban un dineral y por tanto a veces no son los de  mejor calidad”. No en balde, por ser usado, la marca le genera un plus y sus precios tienden a acercarse a uno nuevo.

En el caso de la señora Rafaela Perez Días (40), secretaria, dijo que “realmente optó por ir a las ventas de Garaje nueva moda en casi todo el estado Guarico donde no solo se encuentran juguetes interesantes y de calidad como los patines en línea que vi para mi hija, de seis años, pero sus precios son exorbitantes (un millón 500 mil)  y quieren meterte el cuento que son de la marca tal o cual y eso está bien, pero ¿qué garantía tengo yo de su calidad considerando que son usados? Definitivamente es toda una lotería”.

Otros, han encontrado en la madera, desempolvar sus recuerdos de aprendizaje durante su niñez y ponerse creativos, ya que en otros tiempos se aprendía este tipo de manualidades.

Para Orlando Mendoza Carvajal (36), mecánico, no le quedo de otra que optar por esta modalidad que se uso en muchos años atrás. “Yo decidí hacer un carrito de rolineras para mi hijo que tiene cuatro años, ya que comprar un carrito chimbo equivalía a dejar de comer por dos meses y desde que desempolvé ese conocimiento que me transfirió mi abuelo, pude resolver su regalo de Santa Claus, gracias a Dios y a mi abuelo”.

Lo cierto es que ya sea nueva o usada, lo más resaltante para esta fecha es  la unión con los seres queridos para poder ver el lado positivo de la vida y echar a un lado las vicisitudes que ha tenido este 2017. ¡Feliz Navidad!

 

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