Seif el Islam, hijo del antiguo dictador Muamar el Gadafi, anunció hoy, a través de su representante en Túnez, que participará en las elecciones presidenciales de Libia, previstas para finales de este año.

Durante una rueda de prensa, su portavoz, Ayman Boras, avanzó que Seif el Islam comparecerá públicamente en los próximos días para dirigirse al pueblo libio y anunciar un programa electoral basado en una política comprensiva, de seguridad y con una visión social.

“No busca el poder sino salvar Libia”, apuntó Boras, quien añadió que está abierto a todos aquellos que quieren el bien de Libia, ya sea de manera local, regional o internacional.

“Saif el Islam es libre y disfruta de todos sus derechos civiles, y lo hace actualmente en territorio libio” afirmó.

El segundo hijo del dictador derrocado Muamar Gadafi y considerado heredero no oficial, fue capturado en noviembre de 2011, poco después del asesinato de su progenitor, y fue liberado tras seis años de retención por las milicias locales de Zintan, al oeste del país, aliadas del mariscal Hafter.

Sin embargo, sobre él sigue pesando una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional de la Haya, acusado de crímenes contra la humanidad cometidos tanto durante el régimen de su padre, como durante la guerra civil.

Saif el Islam de 44 años y licenciado en la London School of Economics, se convirtió en la cara amable del régimen, en un posible sucesor bien conectado en el Reino Unido e Italia que trataba de sostener el intento de la reconciliación de su padre con la comunidad internacional.

Desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a la victoria de los rebeldes sobre la larga dictadura de Muamar al Gadafi, Libia es un estado fallido, víctima del caos y de la guerra civil.

En la actualidad, dos gobiernos, uno sostenido por la ONU en el oeste y otro tutelado por el mariscal Jalifa Hafter, antiguo líder de la oposición a Gadafi reclutado por la CIA, que controla el este del país.

El nuevo plan de acción impulsado por la ONU busca lograr un acuerdo entre Trípoli y Tobruk que permita convocar elecciones legislativas y consolidar una estructura de poder única, como pasos para intentar cerrar el conflicto armado en ese país