Por Paciano Padrón /Delcy Eloyna, presidenta de la ilegítima asamblea nacional constituyente, hizo una pública declaración que retrata cabalmente lo que estamos viviendo. Dijo ella: “Nunca vamos a entregar el poder político”. Más claro no canta un gallo, tampoco una gallina. Tal vez por exceso de sinceridad o por imprudencia dijo lo que todos los venezolanos y el mundo deben saber, este gobierno no saldrá por votos, la vía electoral se cerró hace tiempo, solo nos queda la organización y la lucha popular, la calle encendida en defensa del pueblo, y la ayuda internacional que está presta, y que podría tener el próximo mes de abril un escenario de definiciones, en la VIII Cumbre de Las Américas a celebrarse los días 13 y 14 en Lima.

Sinteticemos. El régimen saldrá con la unidad de propósito y acción de la alternativa democrática, y con la puesta en marcha de la fuerza multinacional de liberación, que solidaria con los venezolanos, nos brinde el apoyo necesario para restablecer la normalidad institucional, enfrentar la tragedia humanitaria e iniciar el camino de la reconstrucción del país que dejamos de ser.

La salida electoral quedó cerrada el 6 de diciembre de 2015, cuando la alternativa democrática ganó con tal ventaja las elecciones parlamentarias, que a pesar de las trampas y los robos de votos, no pudieron dejar de proclamar mayoría calificada de dos terceras partes a favor de los candidatos de la oposición, 67 % en contra de la dictadura. Esa derrota electoral condujo al régimen -bajo la orientación de La Habana- a no aceptar ningún evento electoral en 2016, impidiendo la realización del referéndum revocatorio del presidente, que constitucionalmente solo podía realizarse ese año.

Eso llevó al estallido popular de los primeros meses de 2017, a más de 130 asesinados, a miles de heridos, y a miles y miles de presos y detenidos. La Sala Situacional de La Habana ordenó convocar una fraudulenta asamblea nacional constituyente al margen de la Constitución, la cual rechazamos, rechazo que no fue solo decisión del liderazgo opositor, sino que sometido a consulta popular el domingo 16 de julio, más de siete millones de venezolanos dijimos NO a la constituyente amañada. El régimen no le paró, y a pesar de que solo dos millones acudieron a votar por la constituyente, la magia de las cuatro comadres del CNE multiplicó por cuatro el resultado, permitiéndoles hablar de ocho millones de sufragios a favor de los chimbos diputados constituyentes. A partir de entonces el gobierno se declaró totalmente al margen de la Constitución y quedó claro que no hay salida electoral.

Participar en elecciones como la convocada para el 20 de mayo, es facilitarle el camino a la dictadura, es regalarle al arlequín Maduro y, fundamentalmente a aquellos en cuyo nombre él gobierna -al narcotráfico, a la guerrilla colombiana, al terrorismo internacional y a Cuba, Irán, Rusia y a Bielorrusia- seis años más de aprovechamiento indebido de lo nuestro, de robo y destrozo de las instituciones. Esa vía únicamente beneficia al continuismo.

Hoy, los venezolanos solos no podemos salir de esta dramática situación. Yo sé que esto no suena bonito. Cómo me gustaría decir que este problema es de venezolanos y lo resolvemos entre nosotros, sin que nadie se meta. Pero  no es verdad, no es entre nosotros, Venezuela está militarmente invadida, es una realidad la presencia del terrorismo internacional y de los países que acompañan desde La Habana la conducción de nuestro destino.

De otro lado, más allá de algunas manifestaciones que recientemente se han hecho notorias, de voces militares que se levantan, de sables que se mueven, nuestra Fuerza Armada está intervenida no solo por el G-2 cubano, sino por los grupos terroristas internacionales antes mencionados, lo que no le permite ser hoy lo que antes fue y volverá a ser, guardiana y defensora de la libertad, la democracia y los derechos humanos. Hoy requerimos de ayuda internacional humanitaria, la cual seguimos procurando ante los países amigos y hermanos de Venezuela, así lo estamos haciendo desde VENAMERICA, al impulsar la creación de la fuerza multinacional de liberación. No van a entregar el poder, el pueblo tomará el poder.