Miles de activistas tomaron hoy las calles de Brasilia, sede del Foro Mundial del Agua, en protesta contra la privatización de ese recurso, considerado un derecho humano y un bien público por las Naciones Unidas.

La manifestación, que coincide con la celebración del Día Internacional del Agua, partió del Parque de la Ciudad, extensa zona verde de Brasilia en la que se celebra un foro alternativo al que reúne en la capital brasileña a delegaciones oficiales y empresas de 150 países, junto a representantes de organismos multilaterales.

La protesta fue precedida por una manifestación realizada por otros movimientos sociales frente a la sede del Congreso, donde se exigió que el agua sea incluida en una agenda estratégica para el desarrollo, que garantice el acceso de todos a ese recurso.

En ambos casos, las movilizaciones transcurrían en forma pacífica pero vigiladas por cientos de policías, incluso a caballo, y eran seguidas de cerca por dos helicópteros de organismos de seguridad.

Las protestas estaban centradas en la situación brasileña, donde según datos presentados en el Foro Mundial del Agua, al menos 35 millones de personas no tienen acceso directo a ese recurso y otros 60 millones no cuentan con el adecuado saneamiento básico, lo que tiene impacto directo hasta en cuestiones de salud pública.

Antes de la manifestación, activistas de diversos movimientos sociales ocuparon durante un par de horas las instalaciones de la empresa Coca-Cola en los alrededores de Brasilia, así como habían hecho esta semana con una planta de Nestlé en el estado de Minas Gerais.

Según los manifestantes, encabezados por activistas del combativo Movimiento de los Sin Tierra (MST), ambas empresas negocian con el Gobierno brasileño la posible compra de importantes acuíferos, lo que ha sido desmentido en forma tajante por ambas compañías.

De acuerdo con datos presentados en el Foro Mundial del Agua, cerca de dos mil millones de personas carecen de agua en sus residencias y los niños de los países más pobres del planeta dedican 200 millones de horas anuales a buscarla y llevarla en cubos hasta sus casas.

Esos datos fueron presentados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que en un pormenorizado informe sobre la situación hídrica global instó a los Gobiernos del mundo a buscar soluciones para la escasez de agua en la propia naturaleza.

Según ese organismo, el planeta demanda soluciones urgentes, pues si no se actúa ahora, de aquí a 2050 cerca de cinco mil millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua.

En ese contexto, la Unesco abogó por la adopción de las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), un concepto que apunta a la promoción de una infraestructura verde, en contraposición a la infraestructura gris de la urbanización y el cemento.

“Durante mucho tiempo, el mundo ha recurrido en primer lugar a la infraestructura construida o ‘gris’ para mejorar la gestión de los recursos hídricos y al hacerlo, frecuentemente ha dejado de lado el conocimiento tradicional e indígena, que adopta enfoques más ecológicos”, sostiene el informe.