El expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva ganó este jueves una importante batalla legal en su intento por competir en las próximas elecciones presidenciales de octubre.

Lula fue condenado a 12 años de cárcel por cargos de corrupción y enfrentaba la posibilidad de ser arrestado el lunes.

Pero el Tribunal Supremo de Brasil decidió por 6 votos contra 5 que el expresidente permanezca libre hasta al menos el 4 de abril próximo, cuando emitirá una decisión final en su análisis del “habeas corpus” solicitado por la defensa para evitar su encarcelamiento inmediato.

Un respiro

El Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, que condenó a Lula en segunda instancia a 12 años de prisión, tiene previsto analizar el próximo lunes los recursos presentados por la defensa en esa instancia.

Pero la medida cautelar otorgada por el Supremo le da un respiro a Lula, quien se encuentra de gira por el sur de Brasil para defender su inocencia.

Lula niega los cargos en su contra y dice que están motivados políticamente con la intención de evitar que se presente de nuevo a las presidenciales de este año como es su intención.

Además de la pena a 12 años de cárcel, el expresidente enfrenta otros seis procesos judiciales, la mayoría de ellos por corrupción, imputaciones que complican que el popular líder político brasileño busque nuevamente llegar a la jefatura de Estado.