Otro crimen en México acabó con la vida de una mujer venezolana y de su hija, días después de que se conociera la historia de Kenny, la joven modelo que servía de acompañante y que fue asesinada por un supuesto criminal que era su pareja.

Una mujer de nacionalidad venezolana y su hija, nacida en México, fueron asesinadas el pasado 15 de marzo por sujetos desconocidos. Ambas fueron apuñaladas varias veces, estranguladas y quemaron su residencia en la capital de ese país.

Así lo denunciaron los familiares de Graciela Cifuentes y de Sol, joven que antes de ser asesinada, fue abusada sexualmente.

De acuerdo al Nuevo Herald, Cleila Cifuentes, hermana de Graciela, junto a otros familiares, escribieron una carta a la organización Feminicidio Activo para alzar su voz en contra de lo ocurrido a esas dos mujeres y para que el caso sea esclarecido lo más pronto posible.

“La noche del 15 de marzo del 2018 la casa de mi querida hermana y mi amada sobrina fue asaltada por unos monstruos quienes les arrancaron la vida de una forma que va más allá de todas las atrocidades inimaginables”, inicia la misiva enviada por Cleila a la descrita ONG.

Allí explica que Sol, de 22 años y que era estudiante de arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México, “la violaron, la acuchillaron, la estrangularon y después quemaron la casa para no dejar rastros de sus malditas manos asesinas”.

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