En la ciudad de Münster, Alemania, una furgoneta arrolló a una multitud y provocó varios muertos y decenas de heridos. El responsable del accidente se suicido minutos después de lo sucedido.

El suceso ocurrió en el centro de la cuidad de 300.000 habitantes. Oficialmente, el incidente no ha sido calificado como atentado por las autoridades. “No especulamos”, advierte la policía local.

El ministerio de Interior ha confirmó que hay al menos cuatro víctimas mortales, incluido el presunto autor del atropello y 30 heridos. Las fuerzas de seguridad han pedido a la población que eviten el centro de la ciudad y se vayan a sus casas. La policía local aseguró a través de Twitter que la situación es todavía “confusa”.

Según medios alemanes, el cadáver del presunto autor se encuentra todavía dentro del vehículo. Bomberos, ambulancias y Policía se encuentran en el centro de la ciudad, que ha quedado acordonado. Helicópteros de la policía sobrevuelan la zona y sobre el terreno, agentes buscan explosivos. El hecho se produjo cerca de un conocido restaurante, el Kiepenkerl, frecuentado por la población local y por turistas y que recibe el nombre de la famosa estatua situada en el centro histórico de la ciudad.

El Gobierno alemán expresó su solidaridad con las víctimas del atropello. “Terribles noticias de Münster. La policía de Renania del Norte-Westfalia les mantiene informados. Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familiares”, escribió la viceportavoz del Ejecutivo, Ulrike Demmer, en Twitter.