El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se entregó hoy a la Policía en Sao Paulo para empezar a cumplir una condena a 12 años de cárcel por corrupción emitida contra él en el marco del caso “Lava Jato” (“Lavado de autos”), según informó el canal de televisión Globo.

La emisora mostró imágenes del convoy policial en que Lula, favorito para las elecciones de octubre, se dirigía a las instalaciones de la Policía paulista, apuntó DPA.
La entrega estuvo precedida por un drama de más de dos horas, después de que decenas de seguidores del ex presidente bloquearan la salida del local del Sindicato de los Metalúrgicos donde estaba Lula en la periferia de Sao Paulo.

Lula salió a pie del sindicato de metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo en un clima de tensión provocado por militantes que intentaron evitar su entrega a la Justicia y se dirigió a un vehículo de la Policía Federal que le esperaba en las inmediaciones.

El convoy de la Policía que conduce al expresidente está compuesto por vehículos oscuros sin insignias de la institución, tal como había solicitado la defensa de Lula.

El exmandatario logró abandonar la sede sindical en su segundo intento, ya que la primera vez, un grupo de simpatizantes rodeó su auto y le impidió avanzar.

El convoy policial se dirige al aeropuerto de Sao Paulo, según fuentes próximas al expresidente, para conducirle a Curitiba, donde ingresará en prisión.

En Curitiba le espera una celda de 15 metros cuadrados que ha sido preparada especialmente para él y en la que tendrá que cumplir condena.