Desde ayer se inició la cuenta regresiva para el combate donde el venezolano Jorge “Niño de Oro” Linares expondrá su cinturón mundial ligero AMB frente al ucraniano Vasyl Lomachenko, en el Madison Square Garden, de Nueva York.

Lomachenko sube a la división ligero para desafiar a Linares, en procura de alcanzar su tercer título mundial en tres categorías diferentes. Inició su meteórica carrera en el profesional conquistando la faja pluma y luego se coronó en superpluma OMB, cetro que ostenta actualmente. Pero el protegido de Bob Arum quiere más y va en busca de un tercer cinturón.

En el papel será la pelea más peligrosa en la carrera de Lomachenko, igual para el campeón barinés, quien se juega todo su prestigio en este combate, que lo puede catapultar por una vez por todas a estrella del ensogado.

“Esta pelea es diferente, cada pelea es diferente, cada oponente es diferente, pero esta pelea es de un nivel muy alto, un nivel que sube y sube cada vez más, muy pocas personas imaginaron esta pelea sucedería”, dijo Linares.

“Me siento cada vez más feliz, más alegre, más seguro de que puedo lograr esta victoria, porque confío en mí mismo, creo en mí mismo, en mi rincón, en mi preparación, en todo lo que me rodea, eso me hace sentir más seguro.”

Linares llegará con un registro profesional de 44-3 y 27 nocauts a su favor, mientras que Lomachenko llegará con un récord de 10-1 y 8 nocauts.

Linares ya tiene semanas entrenando con Rudy Hernández, quien sustituyó a Ismael Salas, en su campamento de Las Vegas.

El barinés cumple al pie de la letra su plan de trabajo para ofrecerle al mundo lo mejor de su clase, para la noche que le tocará dirimir fuerzas con Lomacheno, a quien considera un rival de peligro, pero que él puede vencer.