Un estudio de la Universidad de Ginebra (UNIGE) reveló que a los seis meses de edad, los bebés son capaces de reconocer voces y rostros de felicidad.

El equipo de investigación sueco utilizó la tecnología de seguimiento ocular para medir el movimiento de los ojos de los bebés y determinar si el tiempo dedicado a mirar una u otra de las caras variaba de acuerdo con la voz que escuchaban.

El objetivo de los investigadores era saber si los bebés podían o no establecer una conexión emocional entre una voz que expresa felicidad o enojo y la expresión de una cara.

Etapas de la investigación

Durante una primera fase dedicada a la familiarización auditiva, los bebés fueron colocados frente a una pantalla negra y escucharon una voz neutral, feliz o enojada durante 20 segundos. En la segunda etapa, basada en la discriminación visual, los bebés observaron imágenes de dos caras, una que expresaba felicidad y la otra ira.

Conclusiones

Los resultados del estudio, publicados en la revista especializada Plos One, revelaron que los niños no tenían preferencia por ninguna de las caras, si ya habían escuchado una voz neutral o de enojo con anterioridad.

Los bebés pasaron más tiempo mirando la cara de enojo, especialmente su boca, después de escuchar una voz que expresaba felicidad.

“En caso de observar una de las dos caras mucho más tiempo, podríamos afirmar que son capaces de detectar una diferencia entre ellas”, señaló Amaya Palama, de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la UNIGE.

Esta preferencia visual significa, según los autores, que los bebés de seis meses son capaces de reconocer la felicidad independientemente de estas características físicas, auditivas o visuales.