El queratocono es una alteración ocular, en específico de la córnea, que produce una distorsión de las imágenes y en una disminución de la visión, que afecta sobre todo a adultos jóvenes y adolescentes.

El queratocono se produce por un  adelgazamiento progresivo del espesor corneal en la zona central y paracentral, así como una modificación en la curvatura corneal.

De este modo, la forma esférica de la córnea cambia por una cónica.

Como consecuencia de este cambio se va a originar un astigmatismo corneal irregular así como una miopización que se traduce en una distorsión de las imágenes y en una disminución de la visión.

Las causas posibles…

La causa y posibles mecanismos de producción del queratocono sigue actualmente sin resolverse.

Como muchas enfermedades idiopáticas siempre se encuentra en la literatura multitud de factores predisponentes y teorías para tratar de explicar su origen.

Una de las teorías es la genética o hereditaria. Un porcentaje de pacientes con queratocono tiene familiares afectos. La herencia puede ser directa heredándose de padres a hijos o vinculado a patrones complejos de herencia con una transmisión más esporádica.

Se ha relacionado también con el rascado crónico de los ojos. Se ha comprobado como dicha práctica durante un periodo prolongado puede desencadenar la aparición de un queratocono.

También puede aparecer como consecuencia de pequeños traumatismos persistentes en el ojo, o la utilización de lentes de contacto inapropiadamente adaptadas.

Existen teorías que señalan la influencia de un factor hormonal, así como una patologías con alteración del colágeno sistémico.

El tratamiento a seguir…

En los casos leves o incipientes se puede conseguir una buena visión corrigiendo el defecto refractivo con gafas o lentes de contacto.

En casos más avanzados es necesaria la utilización de lentes de contacto rígidas para corregir el astigmatismo irregular. El uso de éstas facilitará al paciente una buena visión ya que en esta fase las gafas no proporcionan una correcta agudeza visual.

En los casos en los que las lentes de contacto no se toleran o no proporcionan una buena agudeza visual, el tratamiento sería quirúrgico con anillos o segmentos intraestromales o intracorneales, cuyo objetivo es regularizar la curvatura corneal y disminuir el astigmatismo irregular.

En la fase final, cuando la patología está muy avanzada, en los casos más graves el tratamiento indicado es la queratoplastia o trasplante de córnea. En la actualidad el trasplante puede realizarse en muchos casos reemplazando las capas afectadas de la córnea y conservando el tejido sano.

En cualquier fase, excepto en la final, se puede realizar un cross linking corneal, un procedimiento que ha demostrado su eficacia a la hora de reforzar la estructura corneal y frenar la evolución de la enfermedad.u