El secretario general de la ONU, António Guterres, “está indignado por la serie de atentados terroristas en Afganistán“, principalmente enfocados hacia niños y periodistas, afirmó en un comunicado la organización el lunes.

“Los ataques en Kabul y Kandahar han provocado numerosas víctimas entre civiles, servicios de emergencia y escolares”, denunció Guterres.  

En Kandahar, en el sur del país, 11 niños murieron en un atentado contra un convoy de la OTAN, reseñó AFP.

“La selección deliberada de periodistas en el ataque (en Kabul) resalta, una vez más, los riesgos que enfrentan los profesionales de los medios para llevar a cabo su trabajo esencial“, criticó el máximo dirigente de la ONU.

“Los responsables de estos crímenes deben ser llevados inmediatamente ante la justicia”, reclamó Guterres.

El grupo yihadista autodenominado Estado Islámico (ISIS) reivindicó un doble atentado suicida que golpeó la capital afgana el lunes de madrugada y causó la muerte de 25 personas, entre ellas el jefe de fotografía de AFP en Kabul, de 41 años. Otros ocho periodistas fallecieron en una segunda explosión.

En Khost, en el sudeste del país, un periodista afgano de la BBC fue asesinado a disparos. 

Estos ataques se producen de que los talibanes comienzan el miércoles su ofensiva de primavera, en rechazo a las llamadas del gobierno para comenzar negociaciones de paz.