Los granos, al igual que el resto de los alimentos, han experimentado un incremento de precios bastante significativo en los últimos meses. Comerciantes aseguran que los clientes no compran como antes, sino que buscan lo más económico y lo que les puede rendir más.

“Los granos eran una opción para sustituir la carne, pero muy pronto ni esto podrá hacerse por los altos precios. Un kilogramo de caraotas negras cuesta un millón de bolívares. Ni granos va a poder comer la gente”, expresó un comerciante.

En el mercado municipal, el kilogramo de caraotas negras lo venden en 1.000.000 bolívares, lo que equivale a un salario mínimo. En enero se conseguían en 165.000  bolívares: un alza de 506,06%. Las caraotas rojas tienen un precio aún más elevado. El kilo está en 1.800.000 bolívares, hace 4 meses estaba en 245.000 bolívares; es decir, subió 634,69%.

Las lentejas aumentaron 311,76%: pasaron de 340.000 a 1.400.000 bolívares; mientras que los frijoles –uno de los más económicos y demandados que se encuentran en el mercado– variaron de 175.000 a 360.000 bolívares. El alza fue de 105,71%.

Una consumidora que se encontraba en el mercado dijo: “Yo compro granos porque rinden más que otros alimentos. Antes compraba diferentes tipos, pero ahora si acaso compro uno. Me parece que se han vuelto igual de caros que la carne”.

En Cualquiera de los  supermercado  la variedad de granos es más reducida. El medio kilogramo de frijoles blancos lo venden en 150.000 bolívares y el de frijoles rojos en 112.000 bolívares. Los conocidos como “chinos” están en 92.000 bolívares el medio kilo, y el cuarto de kilo de caraotas rojas en 690.000 bolívares.

“Trato de comprar diferentes granos para rendirlos, pero los precios son exorbitantes. Yo vine la semana pasada a comprar unos frijoles y hoy, los mismos, ya están a casi el doble”, contó una consumidora.

Comerciantes de los distintos mercados  coinciden en que cada vez disponen de menos proveedores. “Hay muy pocos mayoristas. La compra de la mercancía es una suerte de lotería. Tenemos que comprarle a los que vienen a ofrecernos granos, que son más que todo agricultores porque los proveedores han desaparecido o quedan muy pocos”, indicó.

“Ahora hay muchas personas cosechando en sus casas, son los llamados proveedores artesanales. Siembran en un terreno y cosechan dos o tres kilos de granos y vienen para acá. Ellos son los que ahora nos ofrecen granos”, dijo el encargado de un local.

Otro comerciante afirmó que la compra de mercancía ahora es reducida porque los pueden considerar acaparadores si llenan los almacenes del local. “Antes podías comprar cierta cantidad de sacos, para la semana o el mes. Ahora tienes que surtir a medida que vas vendiendo porque te pueden acusar de acaparador, por tener la mercancía guardada”, recordó.