Como pocas veces ha ocurrido en Venezuela, en la votación presidencial de este 20 de mayo el índice de abstención podría ser mayor al que obtenga el vencedor de esta contienda que se celebrará tras haberse acabado, para muchos, la confianza en el sistema electoral.

La oposición ha llamado a la ciudadanía a no “convalidar el fraude” del domingo, en el que Maduro buscará la reelección en una contienda en la que también participan otras tres personas.

Es la segunda vez que la oposición pide a sus simpatizantes no votar, luego de hacerlo para las parlamentarias de 2005, y también es la primera vez desde que se instauró la democracia en 1958 que un grupo político de importancia decide no presentar candidato para unos comicios presidenciales en el país.

La decisión de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de no participar en unos comicios que considera fraudulentos y evitar validar la reelección de Maduro. Sin embargo, los analistas no descartan un escenario en el que Maduro no gane y señalan que, gane quien gane los pronósticos postelectorales son múltiples.

El analista Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis, explicó a EFE que en las últimas cinco elecciones presidenciales el porcentaje de personas que aseguraban estar “muy dispuestas a votar” un mes antes de la cita, terminaba siendo muy cercano al dato de participación el día de la contienda.

Mientras que en 2013 cerca del 75 % manifestaba su firme deseo de elegir presidente para entonces, el mes pasado, señaló León, no más del 40 % de los encuestados dijo estar “muy dispuesto” a acudir a las urnas el 20 de mayo.

Subrayó que el escenario es inédito y de nada vale hacer proyecciones basados en el comportamiento histórico del electorado venezolano.

“Nunca habíamos tenido una elección donde una parte importante de la oposición se fractura: una llama a la abstención y otra al voto con desconfianza”, enfatizó.

El segundo espectro en la intención de voto, los que se agrupan bajo la categoría de “dispuestos” a votar, lo integra otro 30 % de venezolanos que, aclaró el especialista, “no está comprando la tesis abstencionista”.

“Ese venezolano no está seguro de si él debe o no debe votar y esta última semana tomará esa decisión”, dijo y agregó que la participación es incierta y, por tanto, imposible de proyectar de manera lineal.

El presidente de Datanálisis considera que Falcón ha intensificado su campaña en los últimos días “enfocándose en una cosa que es el elemento central para él, que la gente vote”.

“Más que pedir que voten está retando la idea de no ir a votar. Si no votas vas a tener seis años más de Maduro, es un mensaje correcto”, sostuvo.

Para el ex gobernador, aseveró el encuestador, es más importante promover el voto que su candidatura pues “la preferencia es claramente opositora”.