El escolta reserva Eric Gordon, con 24 puntos, incluidos dos tiros de personal a falta de 2,4 segundos para el final, permitió a los Rockets de Houston vencer 98-94 a los Warriors de Golden State en el quinto partido de las finales de la Conferencia Oeste, que ahora dominan por 3-2, al mejor de siete.

Ahora los Rockets jugarán el sexto partido el próximo sábado en el Oracle Arena de Oakland, el campo de los Warriors, y si fuese necesario el séptimo, la serie volvería al Toyota Center de Houston, donde el lunes se tendría que disputar el séptimo y decisivo encuentro.

Un triunfo de los Rockets en el sexto partido dejaría fuera de la competición a los actuales campeones de la NBA y el equipo de Houston llegaría a las Finales por primera vez desde que las jugó y las ganó de forma consecutiva en la temporada de 1994-95.

Gordon también protagonizó el robo clave del partido, la decimosexta perdida que tuvieron los Warriors, y que le correspondió al ala-pívot Draymond Green, cuando tenía la oportunidad de haber conseguido al menos empatar el partido y forzar la prórroga a falta de 2,4 segundos para el final.

El escolta reserva de los Rockets, convertido en el sexto jugador y héroe del partido, lo acabó con 6 canastas de 15 intentos y 3 de 10 desde fuera del perímetro, pero tuvo 9 de 10 tantos desde la línea de personal.

D’Antoni adelantó que si el base Chris Paul, que se lesionó en los últimos segundos del partido, sufrió un tirón muscular en la pierna derecha, no puede jugar el sexto partido, entonces Gordon será el titular.

Mientras que el escolta estrella, James Harden, esta vez no pudo ser el máximo encestador de los Rockets y llegó a los 19 tantos después de anotar apenas 5 de 21 tiros de campo, además de fallar los 11 intentos de triples y maquilló la aportación ofensiva al acertar con los nueves lanzamientos de personal que hizo.