El presidente de la República, Nicolás Maduro, ordenó al alto mando militar que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) firmase un documento de “lealtad” luego de que, dijo, se descubriera que varios militares pretendían participar en una “conspiración” para impedir las presidenciales del pasado domingo.

“He ordenado (…) llevar la proclama y convertirla en documento, que sea firmada por toda la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), para llevar a fondo un proceso de remoralización, de reactivación de los valores morales e ideológicos, conceptuales, de cada oficial hasta en el último comando llegar con la palabra de la verdad”, expresó.
Maduro afirmó esto ayer en un discurso frente a varios pelotones de cadetes de las escuelas militares en una parada militar a propósito de su reelección, a la que acudió acompañado de los jefes militares, reseñó Efe. 
Durante el acto, Maduro ofreció más detalles de una supuesta “conspiración financiada y dirigida desde Colombia y alentada y promovida desde el Gobierno de EEUU para dividir” a la FANB, para “intentar en su momento que se suspendieran las elecciones del 20 de mayo pasado”, reveló.
El recién electo presidente aseguró que este movimiento se ha ido “desmembrando” y que “están convictos y confesos todos los responsables de haberse vendido y haberse entregado a los traidores”.
Aseveró que la FANB es “chavista” y “bolivariana”, por tanto que “no se acepta aquí ningún vestigio de colonialismo o neocolonialismo, es una Fuerza Armada antiimperialista”. “Exijo máxima lealtad a la FANB, máxima lealtad a la Constitución”, enfatizó.
Más temprano, el gobernante dijo ante la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), donde hizo juramento como presidente, que fueron capturados varios “conspiradores” relacionados, según él, con la embajada de Estados Unidos en el país y con el Gobierno de Colombia.
Maduro expulsó el martes de Venezuela al encargado de negocios de EE.UU. en Caracas, Todd Robinson, y lo acusó de “conspirar” contra la revolución bolivariana que lidera y contra las cuestionadas votaciones.
Ni Colombia ni EEUU reconocen como legítimas las elecciones del domingo en las que no participó el grueso de la oposición venezolana por considerarlas fraudulentas y en las que, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), fueron las presidenciales de más baja concurrencia de la historia del país.