La bandera de Venezuela recorrió de extremo a extremo en manos del medallista olímpico Yoel Fino el estadio Félix Capriles de Cochabamba, en el apoteósico acto inaugural donde las catorce delegaciones participantes de los XI Juegos Suramericanos se hicieron presentes ante más de 40.000 mil personas para darle el arranque definitivo a la magna justa del cono Sur de América la noche de éste sábado.

Los presidentes Evo Morales, de Bolivia, y Horacio Cartes, de Paraguay, se hicieron presentes en el imponente acto que marcó un presente en lo organizativo para la historia deportiva del Sur, gracias a los efectos cromáticos, colores, luces, fuegos artificiales y las extraordinarias expresiones artísticas a través del baile y la música que englobaron la ceremonia.

“Éstos son unos juegos de gran nivel organizativo, de mucho empeño por parte de toda la familia boliviana que se honra en recibir a todos y cada uno de los atletas, entrenadores, técnicos, federativos y personal que hace posible la realización de los Suramericanos”, señaló Camilo Pérez López, presidente de la Organización Deportiva Suramericana.

El desfile inaugural vio hacer el recorrido a los atletas de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Panamá, Perú, Uruguay, Aruba, Brasil, Colombia, Guyana, Paraguay, Surinam y Venezuela, cada uno haciendo gala de su respectivo abanderado, como preludio a los actos culturales autóctonos.

Germán Chiaraviglio (Argentina), Shanaya Howwel (Aruba), Karen Torres (Bolivia), Valeria Kumikazi (Brasil), Fabián Puerta (Colombia), María Fernánda Valdés (Chile), Carlos Mina (Ecuador), Troy Doris (Atletismo), Paola Ferrari (Paraguay), Eduardo Linares (Perú), Andrés Ho (Panamá), Lola Moreira (Uruguay), el venezolano Yoel Finol y Amadeo Main (Surinam) fueron los encargados de ondear las respectivas banderas de cada nación participante durante el acto.

La delegación nacional de Venezuela, liderada por Finol, también contó con la presencia del Prof. Eduardo Álvarez, presidente del Comité Olímpico y su tren directivo.

La ceremonia inaugural inició con la interpretación de “Oh Cochambamba Querida”, el primero de los 16 números que avivaron las manifestaciones culturales de Bolivia enmarcadas en el mejor escenario deportivo posible para la región suramericana.

Después de la puesta en escena de la Filarmónica de Cocha, se entonaron las notas del Himno Nacional de Bolivia por parte del Batallón Colorados y, acto seguido, la misma orquesta entonó el Himno Olímpico.

Posteriormente se hicieron presentes diversas etnias de la región, las cuales danzaron al mejor estilo tradicional de Bolivia, para abrir paso al peregrinaje final de la antorcha olímpica, la cual pasó por las manos de los mejores atletas de Bolivia, quienes otorgaron el honor al destacado exponente del atletismo Jhony Pérez, quien encendió el pebetero