La presidenta del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), María Carolina Uzcátegui, afirmó este martes que solo durante el último año han tenido que cerrar entre un 35 y 40% de los comercios que funcionaban en el país debido a los graves y cuantiosos problemas económicos que atraviesa la nación.

A pesar de no contar con una cifra concreta ante la ausencia de datos ofrecidos por el Banco Central de Venezuela (BCV), Uzcátegui aseguró que estos números no se alejan de la realidad dado a las múltiples encuestas e investigaciones que han llevado a cabo desde la organización gremial.
En este sentido, instó al Gobierno a “tomarse en serio a la economía” y atacar los verdaderos problemas que afectan el sistema financiero del país, como la baja producción nacional y el excesivo gasto público, que son a su juicio, las principales causas de la hiperinflación en la que ha caído Venezuela, la cual es la mayor dificultad que enfrentan los comerciantes.
“No puede ser que el Gobierno se empeñe en gastar más de lo que gana” dijo en relación a la constante “impresión de dinero inorgánico que tanto daño le hacen a la economía”, precisó Uzcátegui, durante una entrevista ofrecida al programa Vladimir a la 1, transmitido por Globovisión.

Especulación vs costo de reposición

Por otra parte, expresó que “no es el comerciante el que determina al final el precio de los productos, es una oferta que hoy en día es insuficiente para la demanda que tiene el país”, a la vez que indicó que lamentablemente es “el usuario final quien debe pagar todos los costos de la cadena de distribución que aumentan constantemente debido a las malas políticas económicas” implementadas por el Estado.
Asimismo señaló que “aunque parezca mentira”, los comerciantes “no se sienten cómodos aumentando los precios”, porque ahuyentan a los consumidores “que son la razón de ser de un negocio”.
Con respecto al anuncio que realizó este lunes el presidente de la República, Nicolás Maduro, sobre la toma de los mercados municipales por parte de la Misión Abastecimiento, aseveró que estas medidas no contribuyen con mejorar el ya golpeado sector y consideró que este programa gubernamental “debería ocuparse de promover la producción y no de perseguir e intimidar al comerciante”.

Reconversión Monetaria

En otro orden de ideas, abogó por una prórroga en el proceso de reconversión monetaria que lleva a cabo el Gobierno nacional, y que debería entrar en vigencia el próximo lunes 4 de junio que coincide con un feriado bancario programado.
En este sentido, criticó que dicha reconversión no se realice con la misma dinámica de la llevada a cabo en el 2008, cuando ambos conos monetarios convivieron por un tiempo prudencial, lo que le permitió al Banco Central de Venezuela (BCV), sacar de circulación paulatinamente los billetes que fueron sustituidos.
“¿Qué va a pasar el viernes (01 de junio) a las tres de la tarde cuando ya los bancos no reciban más el bolívar fuerte y tengamos que esperar hasta el martes 5 (de junio) para recibir el bolívar soberano? ¿Qué va a pasar en esos días con el trabajador agrícola que recibe su paga en efectivo por no estar bancarizado? ¿Qué van hacer las personas que tienen que usar el transporte público en esos días?”, se preguntó.
La comerciante aseguró que han intentado reunirse en varias oportunidades con autoridades del Gobierno para plantearle estas inquietudes y revisar el cronograma y mecanismo implementado, “pero siempre se nos ha cerrado la oportunidad”, afirmó.
“Esto puede traer tanto o más caos de lo que tuvimos en 2016, cuando se trató de sacar de circulación al billete de 100 bolívares”, subrayó antes de agregar que han debido hacer “un estudio mucho más profundo del tipo de reconversión que requería el país.

Derogación de controles económicos

Por último, recordó que entre este martes y miércoles se estará llevando a cabo la 48º asamblea anual de Consecomercio, en el hotel Eurobuilding de Caracas, donde se establecerá una serie de propuestas concretas al Gobierno sobre un nuevo esquema de “rueda de negocios”, para sugerir el desmantelamiento de todos los controles que mantiene el Estado venezolano sobre la economía nacional.
“Con tantos controles la economía no puede funcionar”, afirmó antes de plantear que se requiere un cambio de modelo económico y político. “Solo hay que tener en claro que si los que están se muestran dispuestos a cambiar o hay que cambiar a quienes están”, dijo para finalizar.