Los comerciantes del Mercado Oriental, el más extenso de Nicaragua, se declararon hoy en “desobediencia civil”, en protesta contra la opresión del presidente Daniel Ortega, cuyo Gobierno enfrenta una crisis sociopolítica que ha dejado más de un centenar de muertos.

“No vamos a pagar impuestos, sí vamos a garantizar el salario de los trabajadores, porque no vamos a permitir más imposiciones, no señor, esto se acabó, el 18 de abril Nicaragua se levantó en un grito de no más opresión y no más imposición”, dijo a periodistas una portavoz de los comerciantes del mercado, ubicado al norte de Managua.

Con 84,6 hectáreas de extensión, más de 20 mil establecimientos, dos mil vendedores ambulantes y unos 50 mil compradores diarios, el Oriental no solo es el mercado más extenso de Nicaragua, sino también de Centroamérica.

“Este mercado es un pilar de Centroamérica, le pedimos a nuestros proveedores internacionales, salvadoreños, guatemaltecos, peruanos, de zonas libres, que nos tengan paciencia, que la crisis nos afecta a todos por igual, pero saben que siempre se les ha pagadEo”, agregó la portavoz.

En diciembre pasado el centro registró ventas por 125,3 millones de dólares, apoyado en las compras de diciembre, según la Asociación de Comerciantes Mercado Oriental.

La amenaza de saqueos por parte de grupos afines a Ortega, así como los incendios que supuestamente estos causaron en el Mercado de Artesanía de la ciudad de Masaya, detonó la decisión de la “desobediencia civil”, según los comerciantes.

Muchos nos han dicho: nos van a quemar el mercado, como en Masaya, (pero) no tenemos miedo”, sostuvo la portavoz.

Los comerciantes también coincidieron en que no están de acuerdo en que desde octubre pasado el Gobierno únicamente les permitiera realizar sus importaciones por vía marítima, lo que les elevó todos sus costos.

El Mercado Oriental genera unos 50.000 empleos, ofrece 100.000 platos de comida cada día, y recibe a diario a unas 130.000 personas, entre comerciantes, trabajadores y visitantes.

Nicaragua cumple hoy 48 días de crisis que, además de más de un centenar de muertos, ha dejado más de un millar de heridos, sin que hasta ahora se vea una salida que no incluya la salida de Ortega del poder.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) elevó hoy a 127 el número de personas que han muerto en Nicaragua desde que el 18 de abril se iniciaran las protestas contra Ortega.

Según nuestros datos, las protestas han causado 127 muertos y cerca de un millar de heridos”, dijo el secretario ejecutivo de la CIDH, el jurista brasileño Paulo Abrao, en una conferencia en Washington.