Estados Unidos acusó este martes a la ONU de “hipocresía” por cuestionar sus políticas de inmigración y pedirle que deje de separar a familias centroamericanas detenidas en su frontera sur.

“Una vez más, Naciones Unidas muestra su hipocresía señalando a Estados Unidos mientras ignora el censurable historial de derechos humanos de varios miembros de su propio Consejo de Derechos Humanos”, dijo Nikki Haley, la embajadora estadounidense en la ONU.

Haley salió así al paso de las críticas de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que hoy denunció que cientos de niños centroamericanos han sido detenidos en la frontera sur de EE.UU. y separados de sus padres desde el pasado octubre.

La diplomática dijo que mientras la Oficina del Alto Comisionado “ataca de forma ignorante a EE.UU. con palabras, EE.UU. lidera el mundo con sus acciones, por ejemplo dando más ayuda humanitaria a conflictos globales que ningún otro país”.

“Vamos a seguir siendo un país generoso, pero también somos un país soberano, con leyes que deciden la mejor forma de controlar nuestras fronteras y proteger a nuestra gente”, señaló.

La diplomática recalcó que “ni Naciones Unidas ni nadie más van a dictar cómo Estados Unidos defiende sus fronteras