El profesor Eduardo Álvarez, presidente del Comité Olímpico Venezolano, calificó como una “actuación heroica del deporte venezolano” el tercer lugar obtenido en el medallero de los Juegos Suramericanos de Cochabamba, que concluyeron este viernes con Colombia como campeón, por encima de Brasil, y con los nuestros desplazando a Argentina al cuarto lugar.

Venezuela sumó en total 43 medallas de oro, 59 de plata y 55 de bronce, para remontar lo que en un momento de la justa llegó a ser un quinto lugar, y soportar la arremetida de los albicelestes, que ganaron cuatro de sus cinco torneos en los últimos tres días de acción.

“Ha sido un evento muy reñido por el tercer lugar, con Argentina, que viene estancándose en los últimos dos Juegos Suramericanos, y Chile, que tiene un crecimiento importante en el deporte”, evaluó el presidente del COV, quien promete un balance más acucioso al regreso a Venezuela. “Hay deportes que no hemos terminado de desarrollar, como racquetbol, esquí náutico o pelota vasca, y otros que muestran retrocesos como remo, canotaje o tenis de mesa, que esperamos que comiencen a crecer nuevamente”.

“Ha sido una actuación bien interesante para el país, porque sabemos cuál es la situación de los muchachos, sabemos que muchos de ellos no han podido tener roce internacional, o ha habido fallas en la continuidad de la planificación”, prosiguió el profesor Álvarez. “Pero esperamos que todas estas cosas podamos subsanarlas de cara a la próxima cita, que son los Centroamericanos y del Caribe, para retomar la alegría que el deporte le da a Venezuela”.

Para Álvarez, la mayor sorpresa del medallero fue el avance de países que no pertenecen a la élite de la región: “Lo de Colombia no es nuevo, y aunque Brasil no presentó deportes de conjunto, trajo sus 500 atletas distribuidos en los deportes que tenían mayor producción de medallas. Vimos equipos de segundo nivel como Perú y Ecuador, que también avanzaron. Hay que destacar la organización de Bolivia, una de las mejores villas que hemos tenido, comedor con buena variedad y escenarios de excelente factura. Si hay un ganador de medallas de oro, plata y bronce es Bolivia por su organización”.

Venezuela dominó el medallero en siete deportes, cuatro de ellos de combate (esgrima, karate do, lucha y taekwondo), así como bowling, voleibol de playa y baloncesto 3×3 (este último empatado con Uruguay).

de Venezuela gana plata durante la Competencia de Boxeo de los Juegos XI juegos Suramericanos Cocha 2018 foto Edixon Gamez

El mayor aporte dorado llegó en dos deportes que se definieron en los últimos tres días de la justa: lucha (que aportó seis de oro, seis de plata y cuatro de bronce) y atletismo (6-4-4).

Las disciplinas de combate dieron casi el 50% de la producción dorada, con 21 de las 43 coronas alcanzadas, y la natación, si bien solo logró dos títulos, tuvo la cosecha global más abultada de la delegación, con 17 medallas.

Lucirio Garrido dio la sorpresa en los 800 m

La última jornada de acción incluyó una sola corona, lograda por Lucirio Antonio Garrido en los 800 m, una prueba en la que la altura podía jugar malas pasadas.

Garrido echó mano de un soberbio remate, y marcó 1:51.15 para dejar atrás al neogranadino Jelssin Robledo (1:51.50) y al argentino Leandro París (1:51.94).

“Se trabajó muy duro, junto a mi padre”, comentó Garrido, en alusión a su padre y entrenador del mismo nombre, que también fue una gran figura del medio fondo y el fondo. “Es un trabajo de muchos años que hoy se ha materializado. Yo sé que mi papá y mi familia estarán muy orgullosos. Sabíamos que iba a ser una carrera muy táctica, y en eso nos enfocamos: en la táctica y en el remate”.

“Muchas personas no creían y eso me dio mucha fuerza, mucho carácter para mantener mi posición y llegar aquí con esta actitud. Es una medalla que vale muchísimo, por el sacrificio y la lucha que implicó”, agregó Garrido, que ahora espera estar en mejor posición de cara a los Centroamericanos y del Caribe:  “Cuando baje a nivel del mar, me va a ayudar mucho. Debo buscar carreras de buen nivel para competir, hacer buenas marcas y posicionarme bien en el ranking mundial”.

La otra medalla del día fue una plata, ganada por el relevo 4×400 de José Melendez, Alberto Aguilar, Freddy Mezones y Kelvis Padrino, que marcó 3:05.75, para escoltar a Colombia (3:04.78) y aventajar a Chile (3:11.58).

María Florencia Betancourt no se bajó del podio

María Florencia Betancourt logró su cuarta medalla de plata en igual cantidad de pruebas disputadas en los Suramericanos, esta vez en llave de nuevo en llave con Lisette Ramírez, junto a quien brilló en los saltos sincronizados desde plataforma de 10 m.

Betancourt y Ramírez fueron evaluadas con 234.36, apenas unos pocos puntos menos que las ganadoras colombianas Carolina Murillo y Viviana Uribe (237.12). El bronce fue para las brasileñas Giovanna Almeida e Ingrid de Oliveira (213.93).

Las criollas amenazaron con la remontada en los últimos dos saltos, en los que fueron superiores a las colombianas, pero la diferencia que éstas habían establecido en los tres primeros fue suficiente para imponerse.

Betancourt y Ramírez ya habían ganado la plata en los saltos sincronizados de trampolín de tres metros y la primera se apuntó también los dos subcampeonatos individuales.

Antonio Oropeza cerró con bronce la producción del canotaje

La selección de canotaje sumó una nueva presea, esta vez de bronce, para cerrar su producción en los Juegos Suramericanos.

Antonio Oropeza marcó 37.36 segundos en el K-1 (kayak de un tripulante) sobre distancia de 200 m, para escoltar al ecuatoriano César De Cesare (36.27) y al brasileño Edson Freitas (36.72).

El canotaje venezolano finalizó en la sexta posición del medallero, con cuatro bronces. Brasil se impuso con cuatro oros, seis platas y un tercer lugar.