Las casas de cambio de divisas que fueron autorizadas este mes por el Gobierno venezolano para operar en el país pagan el dólar estadounidense a un precio 27 veces más alto que el establecido por el Banco Central (BCV), confirmó hoy a Efe uno de los operadores del sector.

La casa Italcambio paga hoy 2.200.000 bolívares por cada dólar estadounidense que se envíe por concepto de remesas familiares desde el extranjero, mientras que la única tasa oficial de cambio que exhibe el BCV ubica en 80.000 bolívares el precio unitario de la moneda norteamericana.

Este operador cambiario, “líder en Latinoamérica”, solicita a los receptores de remesas acudir a sus oficinas con la cédula de identidad, el Registro de Información Fiscal (RIF) y el número de referencia de la transacción, que debió hacerse previamente desde el exterior.

Cualquier persona puede acudir hoy a Italcambio a vender dólares en efectivo a la tasa indicada y sin monto máximo establecido, y solo deberá presentar la cédula y el RIF.

La casa de cambio realiza todos los pagos en bolívares y únicamente mediante transferencias bancarias a cualquier banco nacional.

Italcambio, que no envía dinero hacia el exterior, también acepta otras monedas convertibles pero la tasa variará de acuerdo a la relación entre cualquiera de ellas con el bolívar venezolano.

En este sentido, un peso chileno se cambia hoy por 3.400 bolívares. Por lo que se necesitarían 639 pesos chilenos para comprar un dólar, que es la relación actual entre la moneda austral y la estadounidense.

Desde el pasado 8 de junio el Ejecutivo de Nicolás Maduro autorizó al Grupo Zoom, Italcambio e Insular, aliados de operadores internacionales como Western Union y Moneygram, para operar en el país, en el que rige un control cambiario desde 2003 que otorga la exclusividad en el manejo de divisas al Estado.

El entonces vicepresidente Tareck el Aissami remarcó que solo estas tres firmas, que cuentan con 124 agencias en todo el país, están facultadas para “recibir divisas del mercado nacional por remesas”.

Esta decisión, según el Gobierno venezolano, busca evitar que las divisas que entren al país caribeño terminen en manos de las “mafias del delito organizado que fomentan y promueven el dólar (paralelo) criminal que afecta tanto a la economía nacional”.

La tasa de 2.200.000 aprobada para recibir las remesas se acerca al dólar paralelo ilegal.