El embajador de Venezuela en Colombia, Iván Rincón Urdaneta, envió esta semana una carta al gobierno de Nicolás Maduro para solicitar el “cese de sus funciones” en Bogotá, tras sentir que se ha incrementado “el hostigamiento del uribismo” en su contra.

Rincón, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia y representante diplomático de Venezuela en el vecino país desde septiembre de 2010, afirmó en su carta de renuncia al canciller Jorge Arreaza que “el propio expresidente Álvaro Uribe Vélez, así como los representantes más connotados del uribismo, han protestado frente a la sede de nuestra Embajada manifestando su aversión hacia nuestra revolución bolivariana, con mensajes cargados de odio y rechazo político hacia Venezuela y mi persona”.
Según el embajador, “las manifestaciones llegaron hasta mi residencia, adonde se presentaron inclusive representantes de partidos como Primero Justicia y Voluntad Popular, que hacen vida en Colombia”.
Afirmó que se ha puesto en riesgo su seguridad personal y la integridad de su familia, ya que los militares venezolanos que debían protegerle fueron retirados y su custodia quedó en manos de la policía colombiana, de la cual desconfía.