El Gobierno de Perú condenó la violencia y represión de las autoridades nicaragüenses contra las protestas sociales que se alzan contra el presidente, Daniel Ortega, en una crisis sociopolítica donde ya han fallecido al menos 351 personas.

Mediante un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ejecutivo peruano manifestó su profunda preocupación y rechazo a la represión ejercida por las fuerzas policiales y grupos armados afines al Gobierno, en contra de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y miembros de la Iglesia.

Los ataques se registran en las ciudades de Diria, Diriomo, Masaya y Niquinohomo, en el sureste de Nicaragua, donde fuerzas civiles mantienen bloqueado con barricadas el acceso vial a esos lugares en protesta contra el Gobierno de Ortega, según líderes de esos movimientos y de la sociedad civil.

El Gobierno de Perú invocó a sus pares nicaragüenses a retomar el camino del diálogo e hizo un llamado para que cumpla con las recomendaciones formuladas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).