La ONU instó hoy a las autoridades sirias y a las facciones rebeldes e islamistas a permitirle acceso inmediato y sin restricciones al suroeste del país, donde prosigue la ofensiva de las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad y el Estado Islámico (EI) y sus afiliados.

El portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Jens Laerke, dijo hoy en la rueda de prensa bisemanal de la organización multilateral en Ginebra que unos 182.600 sirios permanecen desplazados en las gobernaciones de Deraa, Al Quneitra y Al Sueida tras cinco semanas de crecientes ataques.

Las dos primeras lindan con Jordania y con los Altos del Golán, ocupados por Israel desde la Guerra de los Seis Días, en 1967.

Según la ONU, tras la recuperación por parte de las fuerzas sirias en las últimas semanas de una serie de territorios, solo una franja de tierra cerca del Golán permanece bajo control de un grupo armado no estatal, mientras que más al sur hacia la frontera jordana predomina en una zona de 200 kilómetros el llamado Ejército Jaled Bin Walid, vinculado al EI.

“La ONU está preocupada por las restricciones impuestas por este grupo a los movimientos de los civiles que intentan huir”, recalcó Laerke, quien dijo que la organización multilateral calcula que antes de la escalada de los enfrentamientos en el área ahora bajo control de los yihadistas vivían unos 55.000 sirios