El uso simultáneo de las dos familias de monedas y billetes (bolívares actuales Bs. y los nuevos bolívares soberanos Bs.S), supone, junto con el redondeo, uno de los aspectos más complejos del proceso de reconversión monetaria que enfrentará hoy el país.

El Gobierno nacional dispuso que, a partir de este 20 de agosto, se implemente la reducción de cinco ceros al viejo cono monetario.

Durante este nuevo período, el pago por algún bien o servicio podrá efectuarse en cualquiera de las dos escalas monetarias vigentes; es decir, se tiene la posibilidad de cancelar tanto con los bolívares actuales (billetes de Bs. 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 100.000) con los bolívares soberanos o la combinación de ambas, siempre que se respeten las equivalencias en los precios.

Pero, ¿cómo se aplicará en esta ocasión el redondeo en los montos con cinco ceros menos y que se expresen en bolívares soberanos?

La Resolución N° 18-07-02, del Directorio del Banco Central de Venezuela (BCV), establece que “toda fracción resultante de la reexpresión que  sea inferior  a   0,5  céntimos  será  igual  al  céntimo  inferior;  mientras que el de toda fracción resultante de la citada reexpresión que sea igual  o  superior  a 0,5 céntimos,  será  igual  al céntimo  superior”.

Explica el texto que “cuando  el  tercer  decimal  de  la cantidad reexpresada sea  igual  o  superior a cinco, el segundo decimal se elevará en una unidad” y “cuando  el  tercer  decimal  de  la cantidad  reexpresada  sea  inferior  a  cinco, el segundo decimal quedará igual.  El  citado  redondeo  se  aplicará  por una  sola  vez,  con  el  objeto  de  que  el  precio  o  valor individual  de  los  bienes  y  servicios,  así  como  de  otros importes monetarios reexpresados se lleven a 2 decimales”.

Por ejemplo, si una galleta tiene en la actualidad un precio de 1.860 bolívares, con la reconversión monetaria esa cifra cambiará por la ecuación.

Al realizarse el redondeo la cifra pasará de Bs.S 0,018 a Bs.S 0,02. ¿por qué? el segundo decimal pasa de 1 a 2 porque el tercer decimal (8) era superior a 5 y, por tanto, se eleva una unidad.

Por el contrario, si el tercer decimal de cualquier monto es inferior a 5, el segundo decimal se quedará igual, sin ningún cambio y se eliminará el tercero para simplificar el monto.

Otras de las reglas del texto es que “cuando por efecto de la división entre 100.000 resulte un número cuya parte entera sea igual a cero (0) y la parte decimal sea inferior a una (1) centésima, el precio unitario se redondeará a un  céntimo”.

Añade el documento que esta norma se aplicará a: los combustibles de uso automotor, GLP que se comercializa a granel, los servicios de agua, electricidad, aseo urbano, gas doméstico, telefonía e internet, los pasajes en Metro y Metrobús, los envíos postales en el país, la UT, los  saldos  de  operaciones  activas  o  pasivas  en  el  sistema  financiero”.

Economistas consultados por este rotativo llamaron a la población a estar “alertas” en lo relacionado con el redondeo de los precios y en especial en la conversión de cifras de millones en bolívares a bolívares soberanos.

“Siempre habrá negocios que manipularán las cifras o montos hacia arriba y en eso hay que estar muy atentos. Los redondeos en los montos son para los decimales, no para cifras redondas y que se prestan a confusión. Eso si representa una estafa para los compradores y hay que ser muy cuidadoso en los montos que se prestan”, apuntó la economista María Fernanda Herrera.

El economista Asdrúbal Oliveros, recientemente, opinó que con la reconversión monetaria viene el “redondeo en los precios de los productos y hay que recordar que este proceso siempre se hace hacia arriba y no en sentido contrario. Esto podría contribuir a disparar la inflación”.