Nunca  fue atraído por el estudio, nació para el deporte, cuando niño practicó el fútbol, karate y baloncesto; Un día llegó a un gimnasio por cosas del azar, le gustó y se quedó, sus primeros entrenadores vieron el gran potencial que tenía Óscar Figueroa para el levantamiento de pesas; porque precisamente el muchacho que nació en Zaragoza (Antioquia) Colombia, desde muy joven comenzó a levantar las dificultades como su forma de  afrontarlas y derrotarlas, huyó con su madre y sus hermanos de la población campesina que lo vio nacer producto del conflicto armado entre la guerrilla y los paramilitares, allí comenzó su trajinar.

Mientras su madre realizaba infinidades de trabajos para  mantener a su familia, el niño Óscar trabaja como empacador en un supermercado, trabajo que alternaba con sus entrenamientos en el gimnasio, tenía varias razones para triunfar en el deporte de alto rendimiento: se mostraba como un joven serio, riguroso, disciplinado, dedicado y profesional, estaba listo para levantar kilos y kilos. La gran promesa de la halterofilia colombiana, se inscribió como soldado regular en el ejército, en el 2004, donde abordaría su camino olímpico, Atenas, allí alcanzaría el 5 puesto. Sin embargo aparecieron las lesiones y Pekín 2008 se convirtió en una gran decepción; Luego llegaron  los altercados y  discusiones con su entrenador de entonces el búlgaro Gantcho Karouskov, acontecimiento  que haría reconocer en Figueroa a  un hombre contestatario y firme en sus ideales, así se uniría las dos hernias que se le fueron diagnosticadas: llegaban los pesos más difíciles de levantar en su vida.

En este sentido conoció a un médico, que sería su salvación, lo curó y ya la sombra de un entrenador hostigador  ya no estaba, pudo levantar con éxito esos kilos y así liberado de las angustias, ganó plata en Londres y oro en Rio. Después lloraría, drenó todo lo vivido, aquel hombre  que fue elegido por el destino y se rió de los medios y periodistas que jamás creyeron en él, todos los kilos que le dieron en su vida los pudo levantar…